Ciudad de México. La definición de la soberanía sobre las islas que surgen en el río Bravo corresponde a la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA) y no a una declaración unilateral del gobierno de Texas, afirmó la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, quien atribuyó a motivos electorales al anunció hecho por el gobierno texano de declarar como suyas nueve de esas formaciones.
Cuestionada este martes sobre el tema, la mandataria explicó en su habitual rueda de prensa en Palacio Nacional que la aparición de islas en el cauce es un fenómeno natural derivado del movimiento del agua, y que lo procedente es medirlas para establecer a qué país pertenecen. “¿Qué tiene que hacerse? Medirse, de qué lado están, si están del lado de Estados Unidos o están del lado de México. Si es mitad y mitad, pues es mitad y mitad. Pero eso se decide en esa comisión, es una comisión internacional”, señaló.
Sheinbaum Pardo tiene un trasfondo electoral. “Ellos pues están en elecciones y pretenden declarativamente decir que estas islas son parte ya de Texas. Pero no, es parte de la revisión que se hace de esta comisión bilateral entre Estados Unidos y México”, indicó.
Al preguntársele si el asunto tenía un trasfondo estrictamente electoral, respondió: “Sí, desde mi punto de vista, sí”.
El pasado 30 de octubre, la comisionada de Tierras de Texas, Dawn Buckingham, informó que la Oficina General de Tierras (GLO, por sus siglas en inglés) designó como propiedad estatal nueve islas ubicadas en el río Bravo, entre Laredo y McAllen, lo que permite a fuerzas estadunidenses acceder a ellas “con el fin de mantener la seguridad operativa” de la frontera y eliminar posibles escondites de narcotraficantes.
Ante ello, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) advirtió que los límites fronterizos no pueden ser modificados por una autoridad estatal, pues están definidos por un tratado internacional.


