La derecha internacional vuelve a cruzar la linea con plataformas de apuestas en línea que comenzaron a registrar mercados en los que se especula con una eventual salida anticipada de Claudia Sheinbaum de la Presidencia de México, un fenómeno que ha generado inquietud en redes sociales y entre analistas por tratarse de apuestas vinculadas a la estabilidad política y al orden constitucional del país.
De acuerdo con capturas difundidas por usuarios, las apuestas no se refieren a procesos electorales futuros, sino a fechas específicas en las que la Presidenta podría ser removida de su cargo, lo que ha sido interpretado como una señal de normalización de escenarios de ruptura institucional convertidos en objeto de especulación financiera.
El surgimiento de estos mercados ocurre en un contexto internacional marcado por la polémica en torno a las apuestas realizadas horas antes de la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro, operación encabezada por Estados Unidos. En ese caso, usuarios de la plataforma Polymarket denunciaron que una cuenta recién creada apostó 30 mil dólares poco antes del operativo y obtuvo ganancias cercanas a los 400 mil dólares tras confirmarse el hecho.
En redes sociales, algunos de esos señalamientos vincularon las apuestas con Barron Trump, hijo del presidente Donald Trump, quien se encontraba en Mar-a-Lago cuando presuntamente se planeó la operación. Aunque no existe evidencia pública que confirme dichas acusaciones, el episodio reavivó el debate sobre la posible utilización de información sensible o privilegiada en este tipo de mercados.
Especialistas consultados señalan que la aparición de apuestas sobre la destitución de jefes de Estado plantea cuestionamientos éticos y legales, particularmente cuando se trata de países con procesos democráticos en curso. A diferencia de otros eventos políticos, estos mercados no se limitan a medir probabilidades electorales, sino que ponen precio a escenarios de inestabilidad.
Hasta el momento, las plataformas involucradas no han emitido posicionamientos oficiales sobre la inclusión de este tipo de apuestas, ni se ha informado de investigaciones formales por parte de autoridades financieras o electorales. Sin embargo, el caso ha intensificado la discusión sobre los límites de los mercados predictivos y su posible impacto en la percepción pública de la gobernabilidad.
Mientras tanto, la difusión de estas apuestas continúa circulando en redes sociales, en un entorno digital donde la política internacional, la información sensible y el dinero convergen cada vez con mayor frecuencia, generando nuevas tensiones en torno a la democracia y la soberanía de los Estados.