En su nuevo libro Pueblo, el expresidente Andrés Manuel López Obrador dedica un amplio apartado a la relación bilateral entre México y Estados Unidos, donde cuestiona las acciones de funcionarios estadounidenses y advierte sobre lo que considera una creciente intromisión de la embajada y agencias de ese país en asuntos mexicanos.
Uno de los principales señalados es el embajador Ronald Johnson, a quien López Obrador reprocha su actuación durante los primeros meses del gobierno de la Presidenta Claudia Sheinbaum. El exmandatario sostiene que el diplomático “no es diplomático ni tampoco político” y cuestiona el tono que, según relata, asumió después de que se conociera la participación de la CIA en Chihuahua. Para López Obrador, la actuación del embajador se aleja de los principios de respeto que deberían regir la relación entre ambos países.
En el capítulo dedicado a política exterior y defensa de la soberanía, también cuestiona al secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, por el retiro de la visa a su hijo Andrés Manuel López Beltrán, decisión que califica de “dogmática y canallesca”. A partir de estos episodios, el expresidente plantea una serie de preguntas sobre qué ocurriría si México actuara de la misma manera frente a funcionarios, agencias o ciudadanos estadounidenses.
López Obrador también recuerda casos como Rápido y Furioso y cuestiona la actuación de agencias como la CIA, DEA y FBI en territorio mexicano. En su análisis, sostiene que bajo el argumento de combatir al narcotráfico se han desarrollado acciones que, desde su perspectiva, tienen también una dimensión política y representan una afectación a la soberanía nacional.
El expresidente aborda además las acusaciones contra funcionarios de Sinaloa y cuestiona lo que considera una práctica recurrente del gobierno estadounidense: el uso de testigos protegidos, filtraciones y difusión pública de acusaciones antes de que existan pruebas presentadas formalmente ante las autoridades mexicanas. En este punto, reivindica la postura de la Presidenta Claudia Sheinbaum, quien ha señalado que cualquier acusación debe acompañarse de pruebas y que México no permitirá chantajes ni intromisiones.
Pueblo, de más de 700 páginas y dividido en 10 capítulos, también realiza un recorrido por los gobiernos que López Obrador identifica como parte del periodo neoliberal, desde Miguel de la Madrid hasta Enrique Peña Nieto, así como por el origen y consolidación del movimiento que lo llevó a la Presidencia en 2018.
A lo largo del libro, el exmandatario coloca la defensa de la soberanía nacional como uno de los ejes centrales de su balance político y cuestiona las relaciones de subordinación frente a Estados Unidos que, sostiene, marcaron distintas etapas de la historia reciente de México.


