La Presidenta de México, Claudia Sheinbaum, cuestionó la decisión del gobierno de Estados Unidos de proceder judicialmente contra Raúl Castro por hechos ocurridos hace tres décadas, al considerar que este tipo de acciones reavivan prácticas de injerencia que históricamente han caracterizado la política exterior estadounidense.
Durante su conferencia matutina, la mandataria subrayó que México mantiene una posición firme en favor de la autodeterminación de los pueblos y la no intervención en los asuntos internos de otras naciones, principios que, afirmó, han guiado la política exterior mexicana durante décadas.
Sheinbaum también cuestionó los intentos de actores estadounidenses por influir en procesos políticos de otros países de América Latina, al señalar que corresponde exclusivamente a cada nación decidir su rumbo político y resolver sus diferencias sin presiones externas.
Las declaraciones se producen en medio de la controversia generada por la acusación promovida por autoridades estadounidenses contra Castro, un caso que ha provocado reacciones de rechazo en distintos sectores políticos y sociales de la región.
La Presidenta reiteró que México seguirá defendiendo el respeto a la soberanía nacional, la cooperación entre Estados y la solución pacífica de controversias, al considerar que estos principios son fundamentales para preservar la estabilidad y la convivencia internacional.