Durante la conversación que sostuvieron ayer la Presidenta Claudia Sheinbaum y el exmandatario colombiano Gustavo Petro, ambos abordaron algunos de los principales cambios que atraviesa la política internacional, entre ellos la reorganización de grupos de derecha a nivel global, el uso de plataformas digitales para intervenir en procesos políticos y el creciente impacto de la inteligencia artificial.
Sheinbaum explicó que Petro trabaja en un libro en el que analiza precisamente estos fenómenos y las nuevas formas de organización e influencia política que han surgido en distintos países, particularmente en América Latina. En este contexto, conversaron sobre la llamada red de derecha internacional y los vínculos que se han hecho visibles a partir de acontecimientos recientes relacionados con algunos de sus integrantes.
La Presidenta también destacó que uno de los asuntos centrales de la charla fue el desarrollo acelerado de la inteligencia artificial, una tecnología que está modificando la manera en que circula la información y que puede tener efectos importantes en la política, la democracia y las relaciones entre países.
El intercambio entre Sheinbaum y Petro ocurre en un escenario de profunda transformación de la geopolítica mundial, en el que las redes sociales, las plataformas digitales y las nuevas herramientas tecnológicas tienen cada vez mayor peso en la disputa por la opinión pública y en la construcción de narrativas políticas.
Frente a este panorama, Sheinbaum señaló la particularidad del caso mexicano, donde existe un amplio respaldo popular al proyecto de transformación que encabeza su gobierno y a los resultados alcanzados durante esta nueva etapa de la Cuarta Transformación.
Como parte de la conversación, también se planteó la posibilidad de que Petro participe en actividades académicas y de reflexión del Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México (INEHRM), con el propósito de profundizar en estos debates sobre geopolítica, democracia, tecnología e inteligencia artificial.
La conversación entre ambos mandatarios refleja además la creciente importancia de construir espacios de diálogo entre gobiernos progresistas de América Latina frente a los cambios políticos y tecnológicos que están redefiniendo el escenario internacional.


