La Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo fue contundente al fijar la postura de México frente a Estados Unidos: respeto, cooperación y coordinación, pero nunca injerencia en las decisiones políticas del país.
Durante la conferencia matutina, la Mandataria señaló que la cancelación de visas por parte del Gobierno estadunidense tiene un componente político y advirtió que ninguna nación extranjera puede pretender influir en la vida política mexicana.
“Respecto a Estados Unidos lo único que pedimos es respeto. En la política mexicana quien decide es el pueblo de México, no tiene por qué haber injerencia de ningún país, de ninguno”, afirmó.
Sheinbaum subrayó que México mantiene una relación de cooperación con Estados Unidos, pero siempre bajo un principio de igualdad. “Se colabora, se coordina, pero de igual a igual”, enfatizó.
La Presidenta también contrastó esta posición con la de políticos mexicanos que, dijo, buscan apoyo extranjero, hablan mal de México y celebran medidas como la cancelación de visas. Frente a ello, reivindicó una tradición histórica de defensa de la soberanía nacional.
“Nosotros somos herederos de Juárez, de Madero, de Leona Vicario, de Josefa Ortiz, de Hidalgo y de Morelos”, sostuvo la Presidenta Sheinbaum, al recordar a quienes defendieron la independencia, la libertad y la soberanía del país.
La mandataria afirmó que el Pueblo mexicano no se rinde ni se arrodilla ante ninguna potencia extranjera y que esa convicción forma parte de la identidad nacional.
El mensaje de Sheinbaum fue directo: la relación con Estados Unidos puede ser de cooperación, pero las decisiones sobre México las toma exclusivamente el pueblo mexicano.


