La reforma electoral finalmente ha sido aprobada en el Senado de la República, con 87 votos a favor y 41 en contra, ahora pasará a la Cámara de Diputados donde será analizada en comisiones y después pasará al pleno para su aprobación. De conseguir el apoyo suficiente, la reforma electoral de la presidenta Claudia Sheinbaum estaría estableciendo un hito histórico para la democracia mexicana.
Los temas fundamentales tienen que ver mucho con las distorsiones y vicios prevalecientes en la norma electoral. Nunca se legisló respecto a tres temas fundamentales que hoy cobran relevancia. Por un lado el dispendio excesivo de la burocracia representativa. En segundo lugar, los sueldos de la burocracia electoral. Y en tercero el nepotismo en los cargos de elección.
Los Congresos estatales crecieron de manera insostenible y con ello los privilegios. Asesores, secretarias, choferes, sueldos, bonos, seguros, vehículos, chefs y hasta seguridad privada para legisladores con bajísima productividad. Los congresos estatales prevalecen como una de las instancias de gobierno peor evaluadas.
En segundo lugar, los sueldos de la burocracia electoral. La autonomía del INE, una de sus mayores fortalezas también le dio privilegios que hoy en día se vuelven onerosos a la luz de los avances de la democracia. No puede haber salarios por encima del que percibe la presidenta. Y tampoco seguros de gastos médicos privados o pensiones pagadas con dinero público.
En tercer lugar, el nepotismo. La reforma electoral o Plan B, incluye un precepto muy simbólico. Terminar con el vicio del nepotismo que hoy aqueja muchos gobiernos municipales. La reforma prohíbe la participación para una elección de presidente municipal a personas con vínculos en matrimonio o relación de parentesco hasta en tercer grado con la persona que esté ejerciendo la titularidad del cargo en ese momento.
Es un mensaje con alto simbolismo donde van incluidos no solamente los opositores al oficialismo, sino principalmente, el partido de la presidenta y sus aliados. La reforma lleva en esencia un regaño interno. Un mensaje de austeridad y autocrítica que hoy se pone sobre la mesa de los propios partidos para medir a cada uno en su justa dimensión.
Uno de los puntos que no fueron aprobados dentro de la iniciativa, fue el relativo a la revocación de mandato. La propuesta inicial proponía reformar el artículo 35 de la Constitución para que de manera paralela se pudieran celebrar las elecciones intermedias y el proceso de revocación.
El PT y los partidos de oposición, consideraron exagerada esa medida y fue desechada. Una distorsión del ejercicio democrático, alegaron. Lo que abre la puerta a nuevos equilibrios y muy posiblemente el fin de una alianza histórica entre el PT y Morena.
¿Quién gana y quién pierde? La iniciativa de reforma electoral aprobada atiende los reclamos más sentidos de la población. Eliminar los excesos de una democracia cara y poco productiva. Tocará a la Cámara de diputados y después a los Congresos Estatales su aprobación inmediata. Aquel que no lo haga, quedará muy claro de qué lado de la historia quiere estar.
Mtro. Moisés Bailón Jiménez. Maestro en Derecho Electoral y Procesal por la Benemérita Universidad de Oaxaca.