La Presidenta Claudia Sheinbaum anunció que regalará el boleto número 001 para la inauguración del Mundial 2026, mismo que le entregó el presidente de la FIFA, Gianni Infantino. El gesto rompe con la tradición de la política del privilegio: en lugar de reservarlo para funcionarios, empresarios o élites, será destinado a una niña o joven aficionada al fútbol que no tenga la posibilidad de asistir al Estadio Azteca.
“Queremos que este momento histórico lo disfrute el pueblo, no las élites”, señaló la mandataria durante su conferencia matutina.
La inauguración del Mundial, que se realizará el 11 de junio de 2026, marcará la tercera vez que México recibe el arranque de una Copa del Mundo. El evento será transmitido a más de seis mil millones de personas en todo el planeta, consolidándose como el espectáculo deportivo más visto de la historia.
Además del simbolismo de entregar su boleto, Sheinbaum destacó que el Mundial traerá beneficios económicos y sociales: creación de empleos, inversión en infraestructura deportiva y una derrama económica que superará los 3 mil millones de dólares para México.
Con esta decisión, la Presidenta envía un mensaje contundente: la transformación también llega al deporte, donde la alegría y los grandes momentos deben pertenecer al pueblo, no a unos cuantos privilegiados.