La Presidenta Claudia Sheinbaum emitió este miércoles un decreto que elimina en los hechos el impuesto de 8 por ciento a los videojuegos con contenido violento, extremo o para adultos, incluido en la Ley de Ingresos que entra en vigor el 1 de enero de 2026. La medida exime del pago del cien por ciento del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) a quienes vendan, distribuyan o faciliten el acceso a este tipo de videojuegos.
El decreto, publicado este 31 de diciembre en el Diario Oficial de la Federación (DOF), establece un estímulo fiscal dirigido tanto a la comercialización de videojuegos en formato físico como a los servicios digitales que permiten su descarga o acceso, incluidos aquellos ofrecidos por residentes en el extranjero sin establecimiento en México. La exención aplica siempre que no se traslade al consumidor final cantidad alguna por concepto de dicho impuesto.
En días pasados, la propia mandataria había reconocido que la instrumentación del gravamen era complicada y que su impacto en la recaudación fiscal sería marginal. Aunque una opción era modificar la Ley de Ingresos en el Congreso, el escaso margen de tiempo llevó al Ejecutivo federal a hacer uso de sus facultades y resolver el tema mediante un decreto presidencial.
El documento también libera a los contribuyentes beneficiados de ciertas obligaciones fiscales previstas en la Ley del IEPS, evitando así sanciones como el bloqueo temporal de plataformas digitales por presuntos incumplimientos relacionados con este impuesto. No obstante, se aclara que el estímulo no dará lugar a devoluciones ni compensaciones y sólo podrá acreditarse contra el IEPS correspondiente a estas actividades.
Finalmente, el decreto faculta al Servicio de Administración Tributaria (SAT) para emitir las reglas necesarias para la correcta aplicación del estímulo fiscal. La medida entrará en vigor el 1 de enero de 2026, junto con la nueva Ley de Ingresos, pero sin que el impuesto a los videojuegos violentos tenga efecto recaudatorio.