La Presidenta Claudia Sheinbaum destacó que el Programa de Vivienda para el Bienestar tendrá un impacto económico mayor al estimado inicialmente, al representar alrededor de 1.2% del Producto Interno Bruto (PIB) anual en inversión y generar millones de empleos durante el sexenio.
Durante la conferencia matutina, la Presidenta explicó que inicialmente había señalado que el programa representaba cerca del 1% del PIB; sin embargo, al sumar las inversiones de Infonavit, Fovissste, Conavi y Sociedad Hipotecaria Federal, la derrama económica alcanza aproximadamente 1.2% del PIB cada año.
Sheinbaum resaltó que tan solo el Infonavit moviliza alrededor de 379 mil millones de pesos, mientras que Fovissste aporta cerca de 70 mil millones y Conavi alrededor de 30 mil millones, a lo que se suman los recursos de otras instituciones vinculadas al programa.
La estrategia contempla que, durante el sexenio, 12 millones de familias sean beneficiadas mediante distintas acciones de vivienda, que incluyen la construcción de nuevas casas, mejoramientos, reestructuración de créditos y entrega de escrituras.
Como parte de las metas principales se encuentra la construcción de 1.8 millones de viviendas nuevas, destinadas prioritariamente a personas con ingresos de menos de dos salarios mínimos y, en determinados casos, a quienes perciban ingresos ligeramente superiores.
A esta cifra se suman 1.8 millones de acciones de mejoramiento de vivienda a través de Infonavit, Fovissste y Conavi, así como el mejoramiento de las condiciones de crédito para alrededor de 5.1 millones de familias, mediante reestructuraciones y ajustes a sus financiamientos.
El programa también contempla la entrega de al menos un millón de escrituras, una cifra que podría aumentar debido a la simplificación de los trámites para otorgar certeza jurídica sobre las viviendas.
La Presidenta aclaró que el Programa de Vivienda para el Bienestar no limita el acceso a créditos tradicionales del Infonavit. Las personas con ingresos superiores a dos salarios mínimos también pueden utilizar sus créditos para adquirir una vivienda, aunque no necesariamente dentro del esquema de Vivienda para el Bienestar.
Además del beneficio social, Sheinbaum destacó el impacto de la estrategia en la generación de empleo. Explicó que cada vivienda construida genera aproximadamente cuatro empleos y, considerando que ya se han contratado alrededor de 600 mil viviendas, esto representa cerca de 2.4 millones de empleos vinculados a su construcción.
De esta manera, la política de vivienda impulsada por el Gobierno de México busca no solo garantizar el derecho a una vivienda adecuada, sino también convertirse en uno de los principales motores de inversión, empleo y actividad económica durante el sexenio.


