Ciudad de México. La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo afirmó este viernes que la reunión que sostuvo ayer con el rey Felipe VI de España en Palacio Nacional no habría sido posible sin el reconocimiento previo del gobierno español y del monarca de los “abusos que se realizaron durante la llegada de los españoles”, y defendió la congruencia de su gobierno ante quienes cuestionan su postura hacia España.
“Esta reunión no se hubiera podido dar si no hubiera habido por parte del gobierno español y del jefe del Estado español, el rey, el haber reconocido en su forma, en su manera, abusos que se realizaron durante la llegada de los españoles, durante la llamada Conquista”, dijo la mandataria en su conferencia de prensa matutina. “Esto fue un gesto por parte de ellos que se tradujo en la visita el día de ayer.”
El encuentro, que duró aproximadamente una hora, debió trasladarse al Salón de Embajadores de Palacio Nacional tras el inicio de las lluvias durante la recepción oficial, narró la mandataria.
Señaló que el primer tema que abordó con el rey fue la reivindicación de los pueblos originarios y su lugar en la identidad nacional. Destacó que 28 millones de mexicanas y mexicanos se reconocen como indígenas, que en el país se hablan 69 lenguas y que los valores de las culturas prehispánicas han sido fundamentales en la construcción del México contemporáneo. “Para nosotros es un asunto de identidad, de identidad nacional, de reconocimiento y de no a la discriminación, no al racismo, no al clasismo, no a ninguna forma de discriminación. Y por eso es un asunto de dignidad para México”, afirmó.
El rey escuchó los planteamientos y señaló que en la próxima Cumbre Iberoamericana, prevista para noviembre en Madrid, una de las mesas de trabajo estará dedicada a los pueblos originarios, y expresó interés en continuar trabajando conjuntamente en ese tema, dijo la mandataria.
Sheinbaum respondió a quienes señalan contradicciones en la postura de su gobierno hacia España: “Lo digo también por todos aquellos que dicen que un día decimos una cosa y otro en contra. No. Hay total consecuencia en lo que hacemos.” Rechazó asimismo las críticas de sectores de la derecha española al rey por la visita, y descartó que llamarla “indigenista” sea una ofensa. “Ayer salió un personaje ahí que habla de la presidenta indigenista, imagínese. ¿Cómo va a ser una ofensa?”, dijo.
La mandataria resumió el encuentro con una valoración personal del monarca: “Fue una reunión muy cordial, es una persona muy sencilla.”
La reunión incluyó también acuerdos culturales: tres exposiciones viajarán a España en distintos momentos, una sobre los refugiados de la República Española, otra dedicada a Sor Juana Inés de la Cruz y una tercera sobre la cultura maya. Ambos jefes de Estado abordaron además temas comerciales y económicos, y el rey planteó la importancia de respetar la Carta de las Naciones Unidas, la autodeterminación de los pueblos y la paz.
Al término del encuentro recorrieron el mural “Epopeya del pueblo mexicano” de Diego Rivera en las escalinatas de Palacio Nacional, donde continuaron la conversación. El rey partió posteriormente a Guadalajara, donde este viernes asistirá al partido de la selección española contra la de Uruguay como parte de la Copa Mundial de la FIFA 2026.


