La Presidenta Claudia Sheinbaum expresó su rechazo a la represión contra manifestantes que exigían agua de calidad en Guadalajara y pidió al gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, explicar por qué se utilizaron chorros de agua y gases lacrimógenos para dispersar la protesta.
“Lo que vimos ayer de utilizar el agua para reprimir no debe ocurrir en México”, afirmó la Presidenta Sheinbaum, al subrayar que el uso de estos métodos constituye una práctica represiva que no debe normalizarse, incluso ante la presencia de grupos encapuchados.
La Mandataria también cuestionó el esquema de financiamiento propuesto por el Gobierno estatal para atender el suministro de agua, al advertir que podría derivar en la privatización del servicio. Reiteró que su administración no está de acuerdo con ese mecanismo y sostuvo que el acceso al agua debe garantizarse sin convertir el conflicto en una disputa política.
Como alternativa, anunció una reunión entre el Gobierno de Jalisco y la Comisión Nacional del Agua (Conagua) para analizar opciones que permitan resolver el problema. La Presidenta Sheinbaum expresó su confianza en alcanzar un acuerdo que garantice el suministro de agua limpia para la población.
Asimismo, recordó que durante el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador se impulsó la construcción de la presa El Zapotillo junto con la administración estatal de Enrique Alfaro, pero señaló que quedaron pendientes obras complementarias para garantizar el abastecimiento. La Presidenta insistió en que la prioridad debe ser atender la contaminación y asegurar agua de calidad para las familias jaliscienses.


