Singuilucan, Hgo. La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo conminó a la ciudadanía a mantener el llamado proyecto de la transformación, que tiene como ejes la defensa de la soberanía y dirigir los recursos públicos en beneficio del pueblo, a través de programas sociales y obras públicas.
“El pueblo decidió en 2024 que por primera vez llegara una mujer a la Presidencia, y dijimos: ‘ya inició la cuarta transformación, hay que ponerle un segundo piso’. Y así, que siga al tercer piso, al cuarto, al quinto. A seguir construyendo la prosperidad compartida”, exhortó.
Ante decenas de personas que se dieron cita en un acto donde se entregaron Tarjetas del Bienestar —el cual se adelantó 30 minutos respecto de la hora programada, sin que el personal de Presidencia diera aviso—, la mandataria federal sostuvo que tras 36 años de gobiernos neoliberales que destinaron los recursos públicos “para unos cuantos”, en 2018 el pueblo de México “despertó” y le dio el triunfo electoral a Andrés Manuel López Obrador.
“Un gran presidente de nuestro país, a la altura de Lázaro Cárdenas, de Benito Juárez. Un aplauso desde aquí a Palenque para que nos oiga” —pidió a la gente, que coreó ‘¡presidente, presidente!’—. “Y cambió el modelo”.
Acompañada por el gobernador Julio Menchaca (Morena) y funcionarios de su gobierno, como la titular de la Secretaría de Bienestar, Ariadna Montiel —en días recientes ha sonado para ser la nueva dirigente del partido guinda—, la mandataria federal afirmó que tanto a su administración como a la del exmandatario las eligió la ciudadanía.
“A nosotros no nos puso aquí un grupito, no servimos a unos cuantos; nosotros somos gobiernos del pueblo, por el pueblo y para el pueblo de México. Y llegaron los programas de bienestar”.
En ese sentido, destacó que hoy en día hay 42 millones de beneficiarios de los programas sociales en todo el país, proyecto para el que en 2026 se destina una inversión de un billón de pesos (aproximadamente 2.5 por ciento del PIB).
Señaló que con los llamados gobiernos de la transformación, otro de los beneficios para la gente es que creció el salario mínimo al pasar de menos de 3 mil pesos en 2018 a 9 mil 400 pesos en 2026.
Esto, en contraste con los regímenes neoliberales que afirmaban que si ese ingreso subía no habría inversión extranjera, se dispararía la inflación y el peso se devaluaría.
“Ha subido el salario mínimo y estamos en récord de inversión extranjera directa, no hay inflación y el peso está más fuerte que nunca, menos de dieciocho pesos (por dólar). O sea, eran mentiras (los dichos de los gobernantes del periodo neoliberal). Lo que pasa es que no querían subirle el salario a los trabajadores”.
Agregó que la primera administración de la 4T impulsó también obras públicas como los trenes Maya e Interoceánico, la refinería Dos Bocas y el Aeropuerto Felipe Ángeles.
“Todas esas obras que se hicieron con el presidente López Obrador. ¿Y dónde se quedaba el dinero antes? O no cobraban impuestos y le condonaban los impuestos a los de arriba o de plano se los robaban. Así de sencillo”.
La jefa del Ejecutivo afirmó que su proyecto se une al de su antecesor porque tienen los mismos principios, los cuales no se pueden cambiar. Y el primero es que, por el bien de todos, primero los pobres.
“Eso es lo que hacemos en el gobierno de México: atender al pueblo. Y además, defendemos la soberanía del país y a los mexicanos que están del otro lado de la frontera, fortalecemos el sistema de justicia, por eso le llamamos transformación, porque es una transformación de fondo. Y aquí no hay divorcio, somos uno solo, gobierno y pueblo somos uno solo, de eso se tratan los gobiernos de la cuarta transformación”.