La Consejera Jurídica de la Presidencia, Luisa María Alcalde, exhibió el fracaso de la estrategia antidrogas de Estados Unidos luego de que el propio gobierno estadounidense reconociera en su nueva política nacional que décadas de enfoque punitivo no sólo no resolvieron el problema, sino que agravaron la crisis de consumo y adicciones.
Al referirse al informe oficial de la estrategia nacional para el control de drogas en Estados Unidos, Alcalde destacó que Washington finalmente aceptó que enfrenta una emergencia de salud pública provocada por el consumo masivo de sustancias ilícitas.
El documento revela que 73.6 millones de personas han consumido drogas ilícitas en el último año, mientras que 48.4 millones padecen trastornos por uso de sustancias y otros 23.5 millones intentan recuperarse de las adicciones.
La funcionaria contrastó esas cifras con la situación en México, donde, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco 2025 (ENCODAT), el consumo alcanza a 3.8 millones de personas, equivalente al 2.7 por ciento de la población, muy por debajo de los niveles registrados en Estados Unidos.Además, subrayó que el propio gobierno estadounidense terminó reconociendo el colapso de la política basada únicamente en persecución y castigo.
“La era de la contención ha fracasado; las posturas reactivas han fallado a nuestras comunidades”, señala el documento citado por Alcalde.
La consejera jurídica sostuvo que este reconocimiento confirma la necesidad de atender las causas sociales de las adicciones y no sólo recurrir a medidas coercitivas, una visión que, afirmó, ha sido impulsada desde México por la presidenta Claudia Sheinbaum mediante programas sociales, prevención y atención integral a los jóvenes.