El candidato presidencial peruano Ricardo Belmont volvió a colocarse en el centro del debate tras adoptar la consigna de seguridad del expresidente mexicano Andrés Manuel López Obrador, al asegurar que enfrentará la violencia con la estrategia de “abrazos y no balazos”.
Durante su cierre de campaña en Lima, el también exalcalde defendió esta postura como una vía para atender la inseguridad desde un enfoque social, al tiempo que vinculó la violencia con la migración de millones de peruanos que han salido del país.
Belmont calificó la elección como un momento decisivo en su carrera política, al señalar que podría tratarse de su última contienda electoral en busca de la presidencia.
Con una trayectoria que combina medios de comunicación y política, el aspirante fue alcalde de Lima entre 1990 y 1995y se consolidó como una figura independiente tras fundar su propio movimiento.
Las elecciones en Perú se celebrarán el próximo 12 de abril con 35 candidatos en la contienda, y la posibilidad de una segunda vuelta en caso de que ninguno alcance la mayoría absoluta.